Para jugar en Xbox Live® no es necesaria una red doméstica. Puedes conectar la consola Xbox 360™ directamente a un módem DSL o por cable con un cable Ethernet estándar para que la configuración sea rápida y sencilla.
Con todo, una conexión directa tiene ciertas desventajas, como:
El ordenador y el sistema Xbox 360 no pueden tener acceso a Internet simultáneamente.
Intercambiar la conexión de módem entre el sistema Xbox 360 y el ordenador la deteriorará rápidamente.
Si la consola Xbox 360 y el televisor no están cerca del módem, tendrás que llevar cables Ethernet por toda la casa para poder disponer de una conexión a Internet.
Nota:
En la mayoría de los casos, tendrás que usar el ordenador para configurar el módem para Internet de banda ancha y disponer de una conexión directa con el sistema Xbox 360. Ponte en contacto con tu proveedor de Internet para obtener más información.
¿Por qué es aconsejable tener una red doméstica?
Configurar una red no es tan complicado como puede parecer, y tiene muchas ventajas:
No tienes que desenchufar el ordenador y conectar la consola Xbox 360 cada vez que quieras jugar.
Puedes acceder a Xbox Live a la vez que otra persona de la casa envía mensajes de correo electrónico o navega por Internet (si bien esto podría reducir la velocidad de acceso).
Con una red inalámbrica puedes ocultar cables y equipos que no quieras tener a la vista.
Si tienes un módem USB o PCI interno (en lugar de Ethernet), es la única forma en que podrás acceder a Xbox Live.
¿Qué tipo de red me conviene?
Puedes conectar el sistema Xbox 360 directamente al módem del proveedor de servicios Internet, a un router, a una puerta de enlace, a un hub o incluso a un ordenador con el sistema operativo Windows con Conexión compartida a Internet (ICS) de Windows.
Es posible que no sepas qué son los dispositivos mencionados. Para obtener información sobre un tipo de conexión concreto, consulta: