No necesitas una red doméstica para jugar online con Xbox Live.
Puedes conectar la consola Xbox directamente a un módem de cable o
DSL con un cable Ethernet. Ese tipo de conexión es una conexión
directa. Configurarla es un proceso rápido y sencillo, pero
presenta determinados inconvenientes:
No podrá usar la computadora para acceder a Internet cuando la
consola Xbox esté utilizando la conexión.
Es posible que llegue a ser bastante molesto desconectar el
cable Ethernet de la Xbox y conectarlo a la computadora cada vez
que necesites utilizarlo para acceder a Internet.
A menos que el televisor y la Xbox estén justo al lado de la
computadora, habrá metros de cables por el suelo. La segunda vez
que te tropieces con ellos estarás deseando encontrar otra solución
diferente.
¿Por qué debería tener una red doméstica?
La configuración de una red doméstica no es un proceso tan
complejo como pueda parecer y, además, presenta numerosas
ventajas:
No tendrás que desconectar la computadora del módem de cable o
DSL y volver a conectarlo a la consola Xbox cada vez que quieras
jugar.
Podrás jugar online con Xbox Live aunque haya alguien en tu
casa enviando correo electrónico o navegando por Internet, aunque
es posible que la velocidad disminuya en esos casos.
Podrás ocultar los cables y el equipo necesario de modo que no
estorben.
Si tu módem es USB (en lugar de utilizar una conexión
Ethernet), es la única configuración que te permitirá jugar online
con Xbox Live
¿Qué tipo de red doméstica debería utilizar?
Hay dos tipos de redes domésticas compatibles con Xbox
Live: la conexión mediante router y la
conexión compartida a
Internet. El tipo de configuración que debes utilizar depende
fundamentalmente de si dispones de un módem USB o Ethernet. Si aún
no dispones de una conexión a Internet de banda ancha y puedes
elegir entre varias, te recomendamos que te decantes por un módem
Ethernet y una conexión mediante router. Si tienes un módem USB,
deberás utilizar una conexión compartida a Internet.