2326: estalla la guerra civil. Varias bandas rivales forman una liga dedicada a un deporte urbano ultraviolento llamado Speedball para resolver sus disputas letales. Este deporte no tarda en adquirir popularidad, pero al carecer de normas resulta aún más peligroso. Diez años más tarde, el Speedball se ha convertido en el deporte nacional, y sus equipos son profesionales y cuentan con el patrocinio de conocidas marcas.