Search:
Mi Xbox

Supera los límites con Gears of War

 

Resulta difícil transmitir las emociones viscerales de Gears of War sin estropearte las sorpresas que te depara el juego.Pero créenos: ¡preferiríamos rendirnos ante la Horda de Locust antes que arruinarte la experiencia de juego! El objetivo de estas líneas no es más que expresar lo que se siente al defender el Planeta Sera en el papel del soldado de la CGO Marcus Fenix acompañado del extraordinario Pelotón Delta.

Comencemos con la acción del juego:¡ni siquiera la gente que nos veía jugar podía despegar los ojos de la pantalla!Seguramente podríamos haber hecho alguna pausa, pero durante más de cuatro intensas horas ni se nos pasó por la cabeza... ¡Gears es un juego espectacular! Normalmente pasas de una escena a la siguiente con pocos segundos para cambiar el chip antes de que se abra otro agujero de Locust.

Aunque sabemos que te gustaría, olvídate de correr y pegar tiros en este juego. Cliffy B nos ha advertido muchas veces de que "parar y disparar" es la única forma de avanzar, y (sorpresa) ¡tiene razón! Nos preocupaba que ese tipo de táctica restase fuerza a la acción, pero nuestra intranquilidad desapareció al ver la escena de la fuga de la cárcel. Disparar a diestro y siniestro para ganar tiempo mientras uno se acerca a los objetivos no hace más que añadir intensidad al argumento. Cuando el Pelotón Delta avanza a toda prisa, disparando con lanzagranadas triples para sembrar el caos entre los soldados Locust, se monta siempre una buena… aunque siempre bajo control. Rodear al enemigo y saltar a su alrededor utilizando el arma que mayor alcance tenga no es la solución. Además, estos soldados tan bien armados son algo reacios a hacer cabriolas; de hecho no saltan en absoluto, lo que también resulta ser una ventaja.

GOW se centra totalmente en su exclusivo sistema de combate táctico.Cada movimiento se basa en un sencillo esquema de control, y pronto nos acostumbramos a utilizar el botón A para correr y saltar en espacios abiertos, o para recoger y evadir objetos utilizados como protección. Además pudimos admirar el impacto táctico de cada arma: la combinación de rifle y motosierra es indispensable para obtener precisión de medio alcance, disparos rápidos que provoquen pequeñas explosiones cuando sea necesario y, por supuesto, la gran satisfacción de acercarse con sigilo y trinchar carne de Locust. Disfrutamos, no sin cierto grado de demencia, el ensordecedor estruendo de la escopeta mientras nos cargábamos a los enemigos más pequeños y rápidos que atacaban en grupos.También celebramos con alborozo las victorias conseguidas con el fantástico Martillo del alba, que achicharraba a enormes bestias Locust mediante un láser satélite. Y ahora, mientras escribimos esto, nos lo estamos pasando pipa reventando cráneos de Locust con ametralladoras montadas sobre torretas.¡Es genial!

Parece absurdo, pero prácticamente el momento en el que mejor se aprecia el gran nivel de esplendor visual de Gears es cuando no se está jugando. Mientras estás centrado en la acción solo percibes los detalles de tu entorno inmediato y lo que se ve desde el cañón de tu arma. En definitiva, comparar este juego con una de las pelis más taquilleras de Hollywood no es en absoluto descabellado; ¡durante toda la sesión no dejamos de alabar los gráficos de Gears!Francamente, si Gears of War no te deja la mandíbula dislocada de tanto abrirla, ¡te mereces la sierra!

©2008 Microsoft Corporation. Todos los derechos reservados.